Taller Gastronómico Casanellas. Asesoría

Nos centramos en transmitir un conocimiento completo del negocio. Tener un restaurante no significa únicamente cocinar, sino que requiere unos cimientos sólidos en cuanto a gestión para poder mantenerse en el tiempo y ser capaces de adaptarse a las dificultades, tanto internas como externas.

Nuestro servicio de asesoría abarca diferentes aspectos de la cocina, desde la creación de la carta o introducción de mejoras, hasta la realización de escandallos y fichas técnicas de los platos, pasando por la elaboración de las recetas y presentaciones. Consideramos que es fundamental que esta información esté documentada por escrito de manera clara y sencilla, ya que normalmente está simplemente en la cabeza del cocinero, lo cual está bien, pero es arriesgado y no favorece al buen funcionamiento y organización de la cocina.

Desgranamos todas las elaboraciones de la carta al detalle con el objetivo de asignar y planificar las tareas de una manera efectiva. Esto nos servirá también para identificar posibles puntos críticos y desarrollar controles de calidad y trazabilidad adecuados.

Creamos un sistema organizado de pedidos adaptado a las necesidades de cada cliente, además de establecer una red sólida de proveedores, buscando siempre el mejor producto con la mayor rentabilidad. Consideramos que el mejor producto no tiene por qué ser ni el más caro ni el más barato, sino el que mejor se adapte a cada negocio. Insistimos en la importancia de controlar el stock de materia prima, ya que a nivel tanto de calidad como en términos de rentabilidad, va a ser crucial. Por eso introducimos sistemas de inventarios mensuales.

Con esto, conseguiremos controlar y estandarizar los procedimientos de la cocina y por tanto mejorar la eficiencia del restaurante.

Consideramos prioritaria una buena gestión y formación del personal, tanto de cocina como de sala, para poder trabajar en armonía, orden y de forma eficaz. Para ello, hay que saber trabajar en equipo, por lo que necesitamos instaurar ciertos protocolos y dinámicas.

De esta manera podemos decir que la planificación, organización y formación, tanto en cocina como en sala, será nuestra máxima a seguir.
Todas estas acciones las reflejamos por escrito, y nos van a permitir elaborar el libro de operaciones de la empresa que será “la Biblia” de cómo funciona nuestro negocio y que entregamos a nuestros clientes una vez terminado el servicio.